
Estalla la violencia en una riña de tres horas entre inmigrantes weequays and houks.
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PUERTO ESTE, CORUSCANT -- Una riña de tres horas entre inmigrantes houks y weequays en una estación de procesamiento en Puerto Este ha dejado 15 muertos y 45 heridos.
La gresca empezó a las 0810 esta mañana cuando tensiones entre houks y weequays, quienes han sido por mucho tiempo enemigos culturales, se agravaron al ser colocados en salas de espera adyacente mientras esperaban ser procesados. Según testigos, el conflicto se inició verbalmente, antes de empezar el derramamiento de sangre.
"Cada grupo se quejaba ruidosamente por ser puesto junto al otro, " dijo Rievale Creterk, un asistente de vuelo que fue testigo de la riña. "De pronto hubo un montón de griterío y luego empezó como una pelea entre dos de ellos. Todos empezaron a lanzarse encima, y todo se fue al infierno."
Aunque no hubo disparos de los combatientes, dado que las armas de rayos están prohibidas dentro del vestíbulo de procesamiento, muchos estaban armados con cuchillas provisionales y puñales ocultos. Muchos transeúntes inocentes fueron heridos al extenderse la pelea de la estación de procesamiento hacia el patio de comidas adyacente. También, muchos civiles intentaron calmar a los enfurecidos combatientes, solo provocando ataques sobre ellos.
La Seguridad de Puerto Este intentó primero desocupar los vestíbulos públicos antes de abrir fuego, pero la pelea había atraído muchos espectadores. Cuando se decretó que era seguro hacer eso, el personal de seguridad disparó tiros incapacitadores, aunque los grandes houks al principio no eran afectados por los mismos.
"Dado que los weequays empezaron a caer al ser alcanzados por los disparos primero, los houks entendieron como si estaban ganando, y empezaron a luchar aún con más fuerza," describió Creterk. Seguridad se concentró en los houks, incapacitándolos hasta dejarlos inconcientes. Pudieron finalmente dispersar a los restantes combatientes tres horas después de que la violencia empezó.
"Fue espantoso, hubo tanta sangre y daños. Había cuerpos por todas partes. Seguía mirando, esperando ver a un Jedi, pero nunca hay uno cerca cuando lo necesitas estos días," dijo Creterk, quien se rompió un brazo en la refriega.